domingo, 28 de mayo de 2017

Isaac Bashevis Singer






Isaac Bashevis Singer nació en el pequeño pueblo de Leoncin (Polonia, Imperio ruso)  en el 21 de noviembre de 1902 (aunque él daba la fecha del 14 de julio de 1904 para evitar el servicio militar). Isaac era el tercer hijo de una familia judía religiosa, su padre y sus abuelos eran rabinos. Su padre vinculado a la tendencia jasídica y la familia de su madre, Bathsheba, a la corriente racionalista de los mitnagdim, que no abraza el Talmud como en el jasidismo. Sin embargo, en su hogar la realidad cotidiana se fusionaba con la mística. “En casa se hablaba todo el tiempo de espíritus que tomaban posesión de seres vivientes, de almas perdidas y reencarnadas, de cuevas habitadas por demonios…”. Todos en su familia contaban historias y el joven Isaac empezó a inventar sus propias historias. Isaac también leía las populares novelas del detective Max Spitzkopf y su ayudante Fuchs, escritas en yiddish. 

Como conocía el ruso, también leyó obras de Turguenev y Tolstoi. aunque es “Crimen y Castigo” de Dostoyevski, la que sin duda ejerció más influencia en las obras de Singer.

En 1907 la familia se trasladó a otro pueblo próximo, Radzymin, donde su padre fue nombrado jefe del tribunal rabínico. Un año más tarde  la Yesivá, centro de estudios de la Torá y el Talmud, fue incendiado y la familia se trasladó a un barrio humilde de habla yiddish en Varsovia, donde Isaac fue educado en la tradición judía mediante el estudio de los textos en hebreo y arameo. En 1917, debido a las severas privaciones derivadas de la I Guerra Mundial, la familia se separa. Su madre decidió trasladarse, con sus hijos Isaac y Moshe, a la casa de su hermano en Bilgoray, un típico shtelt en la frontera austríaca, de donde era oriunda. 

En 1921 Isaac regresa a Varsovia junto a su padre e ingresa en el Seminario Rabínico de Tachkemoni, que pronto abandona. Vuelve a Bilgoray donde trata de mantenerse dando clases de hebreo. No lo consigue y se siente fracasado.

Su hermano mayor, Israel, que en Varsovia es el editor de una revista literaria en yiddish en la que él mismo escribía, la Literarische Bletter, ofreció a Isaac trabajar como corrector de pruebas. Isaac aceptó y se trasladó en 1923 a Varsovia, donde comenzó su carrera literaria: ante la disyuntiva de escribir en hebreo o en yiddish optó por éste último, porque "es la lengua que tiene más palabras para definir a un pobre”. Isaac traduce al yiddish la novela de Gabriele D’Annunzio, Il piacere (“El placer”), Der Zauberberg (“Montaña Mágica”) de Thomas Mann y otras obras de Stefan Zweig, Karin Michaelis y Erich Maria Remarque. 

Se hace amigo de Aaron Zeitlin y otros escritores jóvenes, cuyas inquietudes se dividían entre el sionismo y el bolchevismo, comenzando a interesarse por lecturas alejadas de la ortodoxia judía (Platón, Aristóteles, Schopenhauer y Kant, entre otros filósofos y autores como Maupassant y Chéjov). Pero el pensador que más influyó en su concepción del mundo y en su literatura fue Baruch Spinoza. 

En 1933 se publica en Varsovia su primera novela por fascículos, Satán en Goray, aparecida en la revista literaria Globus, co-fundada por él y por su amigo Aaron Zeitlin. Narra los sucesos acaecidos en 1648 en el pueblo de Goray, muy próximo a Bilgoray, donde un tercio de la población judía fue asesinada por los cosacos.
En 1935, cuatro años después de la invasión de Polonia por Hitler, Isaac Singer, consciente de los inminentes peligros que se ciernen sobre Europa, decide exiliarse a Estados Unidos. En camino hacia América visitó París, que le pareció "una ciudad tan alegre como el carnaval de Purim" (festival judío en el que se conmemora la leyenda de Esther).

Su pareja Runia Pontsch, de ideología comunista, y el hijo de ambos, Israel Izmar, emigran a Moscú. Runia, denunciada como sionista fue expulsada de la URSS y viaja a Turquía, con la intención de trasladarse a Tel Aviv. Finalmente los tres se encontrarían en Israel en 1955.

En Nueva York se reúne con su hermano, el conocido escritor Israel Joshua Singer, quien lo pone en contacto con The Jewish Daily Forward, el más prestigioso diario yiddish de la época, donde Isaac es contratado como periodista y columnista. Para ese entonces vivían en Nueva York aproximadamente dos millones de judíos y el Forward imprimía una tirada diaria de 250.000 ejemplares.

En 1943 Isaac Singer se convirtió en ciudadano estadounidense. Las noticias que llegaban de Europa, incluyendo la aniquilación de su madre y de su hermano menor, Moshe, tras ser deportados a Kazajistán por las autoridades soviéticas lo marcaron para siempre. En 1945 se agudiza su desesperanza con la muerte prematura por trombosis de su hermano Israel, a quien dedica su obra The Family Muskat, publicada en ese año. Su única hermana, Hinde Esther, casada Kreitman, también escritora, vive en Amberes (la ve solo una vez en Inglaterra en 1947, donde murió en 1954). En cuanto a su hijo Israel, le gustaría adoptarlo pero Runia se niega.
En 1938, Isaac Singer conoció a Alma Haimann (casada y divorciada Wassermann), una refugiada judía procedente de Munich, que trabaja en una tienda de ropa de prestigio, con quien vivió hasta su muerte. Ella ya tiene dos hijos y no habla yiddish. Se casaron en 1940 y el enlace le devolvió la energía convirtiéndose en un prolífico escritor bajo los seudónimos de Bashevis, Warszawski y D. Segal.

En 1953 su relato Gimpel the Fool and Other Stories (“Guimpel el simple”), traducido por Saul Bellow y publicado en la Partisan Review, lo coloca en camino al éxito.

Revistas como Harper’s, The Saturday Evening Post, Playboy, The Reporter y otras se disputan sus textos. Traducida al inglés y a diversos idiomas, su obra adquiere renombre internacional. El gran público se acerca nuevamente a la literatura yiddish a través de las traducciones. 

Algunos de sus lectores y críticos se sorprenden por la visión tolerante de Singer con la naturaleza humana. Escribió sobre la homosexualidad en Zeitl and Rickel, sobre el travestismo en Yentl the Yeshiva Boy y sobre los rabinos corruptos en Zeidlus the Pope.

Isaac Singer publicó 18 novelas, 14 cuentos para niños, memorias, ensayos y artículos. 

El mago de Lublin (1960), traducida a varios idiomas, habla de un mago lujurioso y su transformación hacia la expiación por autorreclusión. Con Shosha (1978), narra una historia de amor en la Polonia en los años treinta, vuelve a narrar la calle Krochmalna en la que creció. Entre las colecciones de relatos hay que recordar también a Un amigo de Kafka (1970), La muerte de Matusalén y otros cuentos (1988). Entre las historias y novelas autobiográficas: En el tribunal de mi padre (1966) y Amor y Exilio (1984).

Sus personajes, al igual que su creador, se debaten entre lo sagrado y lo profano. Los demonios, asociados a las pasiones y a la sensualidad, pueblan insistentemente su mundo de ficción, reflejando su percepción de la realidad circundante y su propia, desgarrada, vida interior. Lo justificaba diciendo: “Siempre he sentido que Dios ha sido muy mezquino al concedernos sus dones. No nos ha dado ni la suficiente inteligencia ni la necesaria fuerza física, pero ha sido extravagante con las pasiones. Todo ser humano ha recibido tantas y tan violentas, que aún un pobretón es millonario en emociones”. Tal vez el encanto de su obra se debe, por lo menos en parte, a la feliz combinación entre sus raíces ancestrales judías y un estilo modernista, consecuencia de las influencias contemporáneas europeas, que le confirieron significación universal. Si bien no fue en su época ni en su medio el único escritor prestigioso en yiddish, ni tampoco el único traducido al inglés, fue indudablemente el que alcanzó la más amplia difusión. 

Podría decirse que Isaac Singer fue un hombre afortunado, y no obstante, su obra lo delata como un escritor desgarrado. Su mirada contempla, irremediablemente, un mundo reducido al nihilismo moral. En su cuento El último demonio pone en boca de su protagonista las siguientes palabras: “Cuando el hombre mismo es un demonio no hacen falta más demonios…”. De todos modos, consecuente con sus historias acerca de espíritus y almas en pena, nunca creyó seriamente en la muerte. Creía en la reencarnación, que justificaba desde una lógica de economía divina: “Dios no enviaría las almas al mundo solo por una vez…”. Isaac Singer desarrolló su propia filosofía religiosa, que denominó “misticismo particular”, y definía de la siguiente forma: “Puesto que Dios es completamente desconocido y está eternamente en silencio, Él podría vincularse con cualesquiera ritos que uno utilizara para acercarse a Él.”

Singer fue un destacado vegetariano en los últimos 35 años de su vida. En su última historia, The Slaughterer (“El matarife”), describe la angustia de un matarife tratando de conciliar su compasión por los animales con su tarea de darles muerte.

A pesar de no escribir en ingés, en 1974 Isaac Bashevis Singer recibió el National Book Award estadounidense por su obra “La Mansión” y en 1978 el Premio Nobel de Literatura por la creación de una notable obra literaria en idioma yiddish. Estas son palabras que pronunció al recibir el Premio Nobel:

 “Your Majesties, Your Royal Highnesses, Ladies and Gentlemen,

People ask me often, ‘Why do you write in a dying language?’ And I want to explain it in a few words.
Firstly, I like to write ghost stories and nothing fits a ghost better than a dying language. The deader the language the more alive is the ghost. Ghosts love yiddish and as far as I know, they all speak it…”.

(Sus Majestades, su Alteza Real, Damas y Caballeros:
Me preguntan con frecuencia por qué escribo en una lengua a extinguir. Y quiero responder aquí en unas pocas palabras. En primer lugar porque me gusta escribir historias de espíritus y nada es más apropiado que con una lengua de fantasmas. Cuanto más muerto está el idioma, más vivo está el espíritu. A los fantasmas les encanta el yiddish y hasta donde yo sé todos ellos lo hablan …”).

En 1981 Singer recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Albany. También otro de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Isaac Bashevis Singer falleció el 24 de julio de 1991 Surfside (Florida) tras sufrir una serie de infartos. Fue enterrado en el cementerio judío de Cedar Park en Emerson (New Jersey). 

Cuatro films cinematográficos se han basado en sus obras, tres calles, una en Surfside, otra en la ciudad de Nueva York (86ª W) y otra en Lublin (Polonia) llevan su nombre en su honor. La Universidad de Miami ha instituido una beca con su nombre.


MAG/28.05.2017

martes, 23 de mayo de 2017

Albert Cohen





Abraham Albert Coen, que modificó su nombre por el de Albert Cohen, nació en Corfú (Grecia) el 16 de agosto de 1895, hijo único de un padre judío romaniota (grupo de judíos establecidos en Grecia antes del Cristianismo) y de una madre también judía pero de lengua italiana. La familia se dedicaba a la fabricación de jabón. Su abuelo presidía la comunidad judía local. 

Ante el evidente ascenso del antisemitismo en la isla y tras sufrir un pogrom, la familia decide emigrar a Marsella cuando Albert tenía 5 años de edad. Sus padres abren una tienda de huevos y aceite de oliva. En 1904 Albert entra en un colegio privado católico y cinco años más tarde en el Liceo Thiers, donde conoció a Marcel Pagnol, que pronto se convertiría en su más íntimo confidente. 
A la edad de 10 años, paseando solo por el barrio marsellés de la Canebière, uno de sus habitantes le llamó youpin (forma racista de designar a un judío). Albert huye de ese barrio corriendo hacia la estación de Saint-Charles y encerrándose en los aseos escribe en la pared Vive les Français!.

En 1913 Albert termina el bachillerato con la calificación de ‘Notable’. Un año después se traslada a Ginebra y se matricula en la Facultad de Derecho, donde obtiene su Licenciatura en 1917 y se hace miembro del movimiento sionista, para lo cual añade una “h” a su apellido para hacerlo más judaizante. Estudia en la Facultad de Letras hasta 1919. En este mismo año se nacionaliza suizo perdiendo la ciudadanía otomana natal. Se casa con Élisabeth Brocher y en 1921 nace su hija Myriam. Publica su primer libro de poesía, Paroles juives (“Palabras judías”). En 1924 fallece su mujer de cáncer. 

En 1925 Albert se traslada a París y se hace cargo de la dirección de la Revue juive (“Revista judía”), de cuyo comité de redacción formaban parte Albert Einstein y Sigmund Freud, entre otros. Regresa a Ginebra en 1926 empezando su carrera de diplomático en diversas organizaciones internacionales, como delegado del Movimiento sionista para la Sociedad de Naciones. 

Esta experiencia le servirá de inspiración para construir los personajes de Adrien Deume et de Solal en Belle du Seigneur (“Bella del Señor”), que publicaría en 1968 y premiada con el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, convirtiéndose además en uno de los libros más vendidos de la editorial Gallimard, reconocida como una novela central de la literatura francesa por su cántico a la mujer, objeto para el autor de fascinación y de desesperación.

En 1930 publicó su primera gran novela, Solal, primer volumen de un ciclo que pensó inicialmente titular La geste des juifs (“La gesta de los judíos”), seguida en 1938 por una especie de segunda parte, Mangeclous (“Comeclavos”). Se trata de una saga protagonizada por los judíos de su tierra natal de Corfú, abigarrada y caótica, donde se confunden los destinos más altos con los más esplendorosos fracasos. 

En 1931 se casa en segundas nupcias con Marianne Goss de la que se divorciará. En 1933 se representó en la Comedia Française su obra teatral Ézéchiel (“Ezequiel”).

Albert Cohen continua su carrera diplomática pasando a ocupar un puesto de funcionario en la División diplomática de la OIT (Organización Internacional del Trabajo). Al inicio de la II Guerra Mundial, se reunió con el general Charles de Gaulle en Londres. 

En 1941 Cohen propone reagrupar en un comité de amigos del sionismo a las personalidades políticas e intelectuales europeas refugiadas en Londres, dispuestas a defender la creación de un Estado judío, tras el armisticio. Los dirigentes sionistas de la Agencia judía para la Palestina discrepan de la política propagandística de Cohen pues creen que el porvenir del sionismo depende más de los Estados Unidos que de Europa. 

En 1943 fallece en Marsella la madre de Albert Cohen y en ese mismo año conoce a su futura tercera esposa Bella Berkowich.

En 1944 Cohen desconfía de sus superiores de la Agencia judía para la Palestina y dimite. Un año después fue nombrado consejero jurídico del Comité Intergubernamental de los Refugiados, donde se distinguió en los trabajos internacionales para la protección de estos refugiados, siendo el inventor del pasaporte apátrida.

Durante la Segunda Guerra Mundial viajó a Francia e Inglaterra, donde redacta Écrits d'Angleterre (“Escritos de Inglaterra”) y Salut à la Russie (“Saludo a Rusia”), que serían publicados tras la muerte del autor.

En 1947 Cohen regresó a Ginebra siendo nombrado director de división de la Organización Internacional de Refugiados en la ONU.

Tras un período de dieciséis años de silencio, Cohen publica Le Livre de ma mère (“El Libro de mi madre”) en 1954, un retrato conmovedor de un ser cotidiano y bondadoso, que evocará de nuevo en sus Carnets (1978).

En 1957 Cohen rechaza el puesto de embajador de Israel para poder continuar su carrera literaria, con temas inspirados en el racismo antisemita, el sufrimiento, el amor y la pasión.  En 1969 publica Les Valeureux (“Los valerosos”) y en 1972 Ô vous, frères humains  (“Oh vosotros, hermanos humanos!).

En 1970 es nombrado Caballero de la Legión de Honor francesa. Poco después sufre una depresión nerviosa que degenera en anorexia y a punto estuvo de perder la vida. Su amigo Marcel Pagnol le convence para que dedique sus últimos años a promocionar su obra. Acepta entrevistas en televisión y una, realizada el 23 de diciembre de 1977 desde su domicilio ginebrino, lo catapulta a la escena literaria. La Magazine littéraire le dedica un número. Su último artículo aparece en Le Nouvel Observateur en mayo de 1981 glorificando el amor de su esposa Bella hacia él.

Albert Cohen falleció el 17 de octubre de 1981, a la edad de 86 años, en su casa de Ginebra. Fue enterrado en el cementerio israelita de Veyrier. 



MAG/23.05.2017

martes, 2 de mayo de 2017

Paul Celan




Paul Celan, pseudónimo de Paul Pessach Antschel (en alemán) o Ancel (en rumano), nació el 23 de noviembre de 1920 en Cernăuţi (Rumanía), actualmente Chernivtsí (Ucrania), hijo único de una familia judía que hablaban alemán en el hogar, puesto que desde el siglo XVIII esa región, la Bucovina, había sido una provincia del imperio austríaco de los Habsburgos hasta 1918. El 30% de sus habitantes eran ortodoxos rumanos, otro 30% ucranianos ortodoxos y católicos y el resto judíos askenazíes. 

A los seis años, Paul entra en una escuela primaria liberal de lengua alemana para continuar su formación en la escuela judía Safah Ivriah. Después de su Bar Mitzvah (rito judío de paso de la infancia a la adolescencia) en 1933, se une a un grupo de jóvenes antifascistas, que publica una revista marxista de nombre ‘El estudiante rojo’. En 1938 se traslada a Tours (Francia) para estudiar Medicina en la Universidad Rabelais, pero cuando las tropas soviéticas, tras el pacto entre la URSS y la Alemania nazi, recuperan la Bucovina, regresa a Cernăuţi, donde se matricula en la Facultad de Lenguas Románicas o Romances. En junio de 1942 sus padres son deportados a un campo de internamiento en la Transnistria. Paul había sido escondido por su novia Ruth Lackner, una judía austriaca actriz, en un refugio en las afueras de la ciudad. Poco meses después su padre fallece de tifus y su madre es asesinada de un tiro en la nuca.

En 1943 Paul es encerrado en un campo de trabajos forzados en Moldavia y liberado un año más tarde por los soviéticos. Publica sus primeros poemas, entre ellos Todesfuge (“La huída de la muerte”), que trata de las penalidades de los judíos en los campos de exterminio. 

Celan viviría ya siempre como sheerit, el que quedó sin nada ni nadie. Con este término hebreo de orfandad se identifica a los cerca de 50.000 judíos liberados de los campos de concentración dispersos por Austria y Alemania en abril y mayo de 1945. A ellos habría que sumar algunos cientos de miles que antes se habían escabullido por poco de las garras asesinas de Hitler, pero que se vieron igualmente huérfanos, vagando por las frías estepas del Este europeo o por los sórdidos ambientes de las capitales donde se ocultaron hasta alcanzar un lugar más seguro en el mundo. Celan se sentía un traidor por seguir viviendo allí donde se había extinguido lo humano, un muerto viviente que carecía ya de aquel amor infinito de su infancia en una espera sin límites. 

Paul Celan se traslada a Bucarest, en compañía de Rosa Leibovici, a quien conoció en los últimos años en Cernăuţi. En Bucarest trabaja como traductor y editor hasta 1947, dejando mecanografiada su primera colección de poemas a Ruth Lackner, y huye hacia París, a través de Viena, donde publica su primer libro Der Sand aus den Urnen (“La arena de las urnas”). A su paso por Viena, en 1948, conoce y se enamora de la poeta Ingeborg Bachmann, hija de un maestro de Carintia miembro del partido nazi. Su correspondencia con Bachmann sería publicada en 2008 por el editor Suhrkamp con el título Herzzeit (“El tiempo del corazón”).

Cuando en 1948 llega a París, Celan frecuenta el círculo de su amigo rumano Isac Chiva, del que también participa Ariane Deluz, primera mujer de Chiva y amante de Celan entonces y en sus últimos años. Es precisamente Chiva quien presenta al poeta a la artista gráfica Gisèle Lestrange, con quien se casaría en 1952. A lo largo de una veintena de años Paul escribiría unas 700 cartas a Gisèle, que su hijo Éric publicaría en 2001. En 1952 publica su segundo libro, de carácter surrealista, Mohn und Gedächtnis (“Amapola y Memoria”), con el que consigue su reputación de poeta del Holocausto y el más importante poeta en lengua alemana de la posguerra, gracias al lenguaje innovador y a su perfecta sintaxis. La poesía de Paul Celan, influída por el surrealismo y rica en imágenes bíblicas, expresa lo absurdo de la vida moderna y la dificultad de la comunicación. La obra de Celan, una de las más profundas, reveladoras y trascendentes del pasado siglo, la de un auténtico hechicero del lenguaje que en sus versos era arcilla modeló los torturados destinos del alma humana.

En la primavera de 1954 se inicia la correspondencia entre Nelly Sachs y Paul Celan que se extiende a lo largo de casi dieciséis años, hasta finales de 1969. Poetas y exiliados, ambos se vieron obligados a vivir y escribir fuera del ámbito cultural y geográfico de la lengua alemana. Probablemente los dos mejores poetas en lengua alemana de la postguerra llevaron existencias atormentadas y experimentaron la suerte de su salvación como una culpa. En Briefwechsel ("Correspondencia") se han agrupado sus cartas, acompañadas en ocasiones de las primeras versiones de algunos de sus poemas. En ellas se refleja la amistad de estos dos seres humanos hermanados por la experiencia del sufrimiento y permiten acceder a su actividad creadora.


En París, gracias a su dominio del ruso, el inglés, el francés, el italiano, el rumano, el portugués y el hebreo, Paul Celan es contratado como profesor de alemán y traductor de Rimbaud, Valéry, Mandelstam, Michaux, Char y Pessoa por la Escuela Normal Superior, donde consiguió una Licenciatura en Filología y Literatura. Adquiere en 1948 la nacionalidad francesa. Al final de la década de 1960, hubo de separarse de Gisèle y Éric y vivir solo. Antes, entre 1953 y 1962, Britta Eisenreich había sido su "mujer alemana”.

En 1960 obtuvo el premio Georg-Büchner y pronuncia en esta ocasión un magnífico discurso “El Meridiano” en el que explica, a través del teatro de Büchner, sus propios conceptos de arte y poesía. 

Una falsa acusación de plagio presentada por Claire Goll, esposa de Yvan Goll, a quien Paul Celan había traducido en ocasiones, le produjo una depresión nerviosa. 

Y a partir de 1965 Paul Celan tuvo que ser internado varias veces en un asilo psiquiátrico y sometido a la administración de psicotropos y electroshock. En estos períodos de internamiento  escribió varios textos en hebreo. Conoce a Ilana Shmueli, apenas una adolescente entonces, y con quien el poeta volvió a encontrarse en diversas ocasiones en París y en Jerusalén.

En 1967 viaja a Todtnauberg para encontrarse con el filósofo Martin Heidegger de quien espera, sin conseguirlo, unas palabras de compasión por los judíos exterminados. Este silencio le inspira el poema Todtnauberg, que es recompensado con el premio literario de Bremen para su autor. En él defiende que el lenguaje debe liberarse de la Historia. Sus versos se hacen cada vez más crípticos, fracturados y monosilábicos. 

En 1968, Paul Celan se integra en el comité de redacción de la Revista L’Éphémère (“La efímera”) con André du Bouchet, Jacques Dupin, Yves Bonnefoy, Michel Leiris y Louis René des Forêts. Al año siguiente viaja a Israel donde pronuncia varias conferencias.

En la noche del 19 al 20 de abril de 1970, Paul Celan se arroja al Sena desde el puente Mirabeau. Su cuerpo se encuentra el 1º de mayo siguiente, siendo enterrado en el cementerio parisino de Thiais. Henri Michaux le rinde homenaje con un poema titulado Le jour, les jours, la fin des jours (El día, los día, el final de los días”).



MAG/02.05.2017

sábado, 22 de abril de 2017

Ilyá Ehrenburg



Ilyá Grigórievich (Gírshevich) Ehrenburg (Илья́ Григо́рьевич (Ги́ршевич) Эренбу́рг), nació en Kiev (Imperio ruso) el 27 de enero de 1891, en el seno de una familia judía no practicante. Ilyá conoció los ritos del judaísmo por su abuelo materno. Su padre, ingeniero, fue contratado como director de una fábrica de cerveza en Moscú, a donde se trasladaron en 1895.  

Estudió en el Primer Gymnasium moscovita, donde conoció a Nikolái Bujarin. Ambos, todavía estudiantes de Secundaria, participaron activamente en las violentas manifestaciones durante la revolución de 1905. Ehrenburg se unió a un grupo bolchevique clandestino, dedicándose a la distribución de periódicos del partido y a pronunciar discursos en fábricas y cuarteles. En 1907 fue expulsado del Gymnasium y poco después es arrestado por la policía secreta zarista. Pasó cinco meses en prisión, donde fue torturado.

En 1908 sale de la cárcel, en espera de juicio, y huye a París, donde Lenin se encontraba en aquellos momentos. Allí se relacionó con los emigrados revolucionarios rusos y publicó sus primeros poemas, de tendencia simbolista, bajo la influencia de las obras de Paul Verlaine, Francis James y Konstantín Bálmont, y además se hizo amigo de Pablo Picasso, Guillaume Apollinaire y Fernand Léger.

En 1910 se casa con Ekaterina Schmidt, con quien tuvo una hija, Irina. Se divorcia en 1913 y comienza a colaborar con varios periódicos rusos, siendo corresponsal durante la Primera Guerra Mundial. Regresó a su país en 1917, tras el triunfo de la Revolución de Octubre, viviendo inicialmente en Kíev, donde trabajó como profesor.  Tras una serie de pogromos en la ciudad, huyó a Koktebel en Crimea, a la casa de su amigo Maximilian Voloshin. Se trasladó a Moscú, siendo arrestado por la Cheka aunque pronto fue puesto en libertad. Traba amistad con Vládimir Mayakovski, Marina Tsvetáyeva, Serguéi Yesenin y Boris Pasternak. Publicó su poema “Rezo por Rusia”. Viajó a Georgia con Osip Mandelstam.

En 1919 se casó con su prima Liubova Kozintseva, de la que también tuvo una hija.
Ehrenburg participó directamente en la guerra civil en Ucrania, pero el rechazo que le provocó el bolchevismo hizo que decidiese y, lo más insólito, consiguiese abandonar el país en 1921 para “dedicarse a la literatura” e instalarse en Europa como ciudadano soviético corresponsal del periódico soviético Izvestia.

Critica las medidas económicas adoptadas por Lenin en 1921 (la Nueva Política Económica o NEP) para paliar los desajustes provocados por la "economía de guerra", que toleraron el mantenimiento transitorio de formas económicas de tipo capitalista. Se traslada a Berlín y poco después a Bruselas. Publicó entonces la que habría de convertirse en la más célebre -y por él más estimada- de sus obras en prosa: Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito, sátira filosófica y mordaz de la civilización europea. La crítica del mundo occidental con intención desmitificadora constituyó también el tema de Trece pipas (1923) y El trust D. E. y la historia de la decadencia de Europa (1923), mientras que, contemporáneamente, otras novelas como La vida y el peligro de Nicolás Kurbov (1923) o El amor de Juana Ney (1923) denunciaron los peligros que corría el libre desarrollo de la personalidad individual en una sociedad que el nuevo régimen soviético amenazaba.

Regresó de nuevo a la Unión Soviética en 1924 y, durante unos años, participó en las actividades de los círculos literarios de Moscú. Publicó El aprovechado en 1925 y  dos años más tarde El callejón Protochni, contraponiendo los grandes ideales revolucionarios del socialismo frente al espíritu mezquino. En 1934 durante el I Congreso de la Unión de Escritores Soviéticos en Moscú se opuso a las tesis de Máximo Gorki que propugnaba la doctrina del realismo socialista.

Comprometido en la lucha antifascista, vivió como corresponsal de Izvestia la guerra civil española, pasando largos periodos en los diversos frentes, hasta el final de la contienda. Escribió Corresponsal en España, Aquello que ocurre al hombre y España, República de trabajadores. Sus libros No pasarán (1936) y Guadalajara: una derrota del fascismo (1937) fueron muy valorados por los comunistas.

Sobre la presencia soviética en la guerra civil española, Ehrenburg se detiene en la aportación de las Brigadas Internacionales, de los militares y traductores soviéticos, pasando de puntillas sobre la activa y a veces sangrienta intervención soviética en los asuntos españoles. Por otro lado, hoy es bien sabido que, al igual que las celebraciones con motivo del centenario de la muerte de Pushkin, la lejana y romántica contienda española servía de pantalla para poner en sordina los famosos Procesos de Moscú, juicios que se llevaron por delante en 1937 a lo que quedaba de la oposición a Stalin; entre ellos, al amigo y protector de Ehrenburg, Nikolái Bujarin (a cuyo juicio se vio obligado a asistir). Para el autor, la contienda española era el preámbulo del gran asalto del fascismo en Europa.

Al comienzo de la invasión nazi a la Unión Soviética, Ehrenburg se incorporó como corresponsal de guerra del periódico del ejército soviético, Estrella Roja, llegando a escribir medio millar de artículos en cuatro años, muchos de los cuales fueron publicados en otros medios soviéticos. Ehrenburg se hizo célebre por su apología de la violencia más extrema en respuesta a la de los alemanes durante la Operación Barbarroja. En 1942 escribió: «a partir de este momento hemos entendido que los alemanes no son humanos. ¡Maten! ¡Maten!. En la raza alemana no hay nada aparte de mal. ¡Acaben con la bestia fascista de una vez para siempre en su guarida!. Apliquen fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas. Tómenlas como su despojo legal. ¡Maten! Cuando su asalto avance, ¡Maten, ustedes, bravos soldados del ejército Rojo!». Por estas soflamas, Ilyá Ehrenburg fue condecorado con la Orden de Lenin en 1944 y un año más tarde, Charles de Gaulle le nombró Caballero de la Legión de Honor.

Con el fin de incentivar el apoyo de la comunidad internacional a la Unión Soviética contra la Alemania nazi, un grupo de destacados judíos, entre ellos Ehrenburg, fundaron en 1942, bajo la tutela de las autoridades soviéticas, el Comité Judío Antifascista. 

Ilyá Ehrenburg y Vasili Grossman fueron de los primeros en visitar los campos de concentración tras ser liberados por el ejército rojo. Ante el horror contemplado, acordaron denunciar el Holocausto reuniendo informes entre 1943 y 1946 sobre la masacre nazi de los judíos en Europa oriental. Ehrenburg fue el primero en fijar en seis millones la cifra de judíos asesinados por los nazis y para una mayor sensibilización de los donantes estadounidenses mostraba unas pastillas de jabón que él engañosamente decía estaban hechas con grasa de judíos. Con una participación sustancial y el apoyo de las organizaciones y personalidades judías estadounidenses (incluyendo a Albert Einstein) fue diseñado el Libro negro, con Ehrenburg y Grossman como editores, programado para un lanzamiento simultáneo en los EE.UU. y la Unión Soviética. Sin embargo, la censura soviética consideraba que los informes sobre las víctimas y los combatientes judíos eran una aberración nacionalista, y en 1947 el jefe de propaganda de Stalin vetó su publicación. El libro no fue publicado hasta 1970 y no en Moscú sino en Jerusalén. 

Al finalizar la guerra, Ehrenburg se convirtió en una personalidad destacada del régimen soviético y, sin ser nunca miembro del Partido Comunista, fue nombrado diputado del Soviet Supremo. 

En 1952 recibió el Premio Lenin de la Paz. A finales de este año se hizo público “el complot de las batas blancas”, según el cual, siguiendo el viejo modelo de las purgas iniciadas por Stalin, algunos médicos —la mayoría de origen judío— se habían propuesto asesinar a la cúpula del partido. Entonces, a algunos prohombres con apellidos judíos se les conminó a firmar una carta en que se venía a decir que, a pesar del merecido castigo que debía caer sobre los culpables y sus inductores, no todos los judíos rusos eran desleales. Ehrenburg fue de los pocos que se negaron a firmar esta carta (a diferencia de Vasili Grossman, que recogerá fielmente este vergonzoso episodio en su novela Vida y destino). Pero no solo hizo esto Ehrenburg, sino que redactó una carta de respuesta a Stalin, el verdadero instigador de la operación, mostrando al gran dictador el carácter contraproducente tanto de la carta que se les proponía firmar como del hecho de que se persiguiera a unos ciudadanos por su origen. Afortunadamente Stalin resolvió con su oscura muerte el previsible final de esta historia. 

Tras la muerte de Stalin, actuó en favor de la rehabilitación de los intelectuales condenados por el régimen soviético, publicando un ensayo, Sobre el trabajo del escritor (1953), y una novela alegórica sobre los abusos y la opresión del régimen de Stalin, El deshielo (1954-1956), cuyo título pasó a ser emblemático del período 1953-1964. En 1954 viajó a Chile donde visitó a Pablo Neruda, a quien había conocido en París en 1937.

En sus seis volúmenes de memorias, Gentes, años, vida (1961-1965), Ehrenburg prosiguió su campaña en pro de rehabilitar en la Unión soviética el arte occidental, desde el impresionismo y el cubismo hasta la poesía y el cine, así como las personalidades de los intelectuales y artistas que habían sido víctimas de las purgas estalinistas (I. Babel, O. Mandelstam, M. Tsvetaieva, M. Volochine, V. Meyerhold, etc.). 

En 1963, con el fin del "deshielo", Ehrenburg fue objeto de la censura oficial, aunque siguió disfrutando de una posición relevante en los círculos literarios hasta su muerte. Otras obras del autor, dignas de mención, son Y sin embargo se mueve, Fábrica de sueños, El segundo día de la creación, La vida agitada de Lásik Roitswantz y La conspiración de los iguales.

A lo largo de su vida caminó sobre una estrecha línea entre adulador político y disidente, en ocasiones con manifestaciones propias de un psicópata. La vida del escritor, de unos 100 libros, estuvo marcada por la ambivalencia y zigzags. En el fondo no era un bolchevique, pero su voluntad de servir al régimen comunista no solo lo protegió, sino que también lo puso en condiciones de ayudar a sus amigos y compañeros artistas que habían entrado en conflicto. Cuando Stalin firmó un pacto de no agresión con Hitler en 1939, Ehrenburg estaba tan angustiado que por ocho meses no pudo tragar alimentos sólidos. Sin embargo, cuando, en junio de 1941, Alemania declaró la guerra a la URSS, asumió el papel de mantener la moral del ejército rojo en el frente como corresponsal de guerra. 

Ilyá Ehrenburg dejó un testamento en el que expresaba su deseo de que todos sus bienes y obras fueran trasladados a Israel 20 años después de su muerte. Ehrenburg fue aclamado por la prensa israelí como un “patriota judío” pese a que él siempre se hizo pasar como ciudadano soviético.

Ilyá Ehrenburg falleció en Moscú en 1967, siendo enterrado en el Cementerio Novodévichi. Sobre la tumba figura su perfil según un retrato dibujado por su amigo Picasso.


MAG/22.04.2017

lunes, 3 de abril de 2017

Giorgio Bassani




Giorgio Bassani nace en Bolonia el 4 de marzo de 1916 en el seno de una familia judía acomodada. Su padre, Angelo Enrico Bassani, era el presidente del club de fútbol de Ferrara Società Polisportiva Ars et Labor. Su infancia y juventud transcurren en la Ferrara burguesa, distinguida, tradicional y profundamente clasista. Cursa tres años de enseñanza primaria y en 1926 es admitido en el Regio Liceo Ginnasio L. Ariosto, cuyos estudios completa en 1934. Practica el tenis y se interesa por la música que abandonaría por la literatura. 

Giorgio Bassani se distanció de la ideología conservadora de su padre, perteneciente a ese grupo de judíos italianos que creyeron en el fascismo, aunque, al final de la guerra, le retiraría el apoyo, siendo tachada por el dictador como una clase de traidores. Cuando apenas tenía 19 años Giorgio Bassani comenzó a implicarse en los movimientos clandestinos antifascistas. No se habría convertido en el escritor que terminó siendo sin esos años de lucha clandestina. Como consecuencia de las leyes raciales, Il Fascismo e i problemi della razza y La difesa della razza, promulgadas por Benito Mussolini en 1933, Bassani sufrió la discriminación y la persecución que se desataron en el país contra los judíos.

En 1935 se matricula en la Facultad de Letras de Bolonia, a cuyas clases asiste recorriendo en tren los escasos cincuenta kilómetros desde Ferrara. No obstante las leyes raciales del régimen fascista, se licencia en 1939 con una tesis sobre el escritor patriota italiano, Niccolò Tommaseo.

En 1940 publica, bajo el seudónimo de Giacomo Marchi, su primera obra con el título Una città di pianura. Enseña italiano e historia en la Escuela Hebrea de la via Vignatagliata a los alumnos judíos expulsados de las escuelas públicas. 

Participó activamente en la Resistenza y en abril de 1943, Bassani, junto con otros compañeros, promueven en Ferrara un movimiento antifascista, y consiguen activar, en la burguesa Ferrara, un importante movimiento resistente, que contiene en potencia los aspectos organizativos e ideológicos de lo que posteriormente será el CLN (“Comité de Liberación Nacional”), que encabezará la liberación de Italia del fascismo. Será precisamente este activismo clandestino el que lo llevará a la cárcel de Piangipane durante unos meses hasta la caída de Mussolini el 25 de julio de 1943. 

Con ella finaliza el Ventennio, pero no solo la guerra no ha terminado, sino que la Repubblica Sociale italiana, definida, por algunos historiadores, como un protectorado alemán más que como un verdadero estado y que duraría hasta la caída del Tercer Reich en 1945, todavía tiene bajo control distintas ciudades del norte de Italia, entre las cuales se encontraban las influyentes Milán y Venecia, así como Ferrara.  

La decisión de Bassani de abandonar Ferrara, nada más salir de prisión, y trasladarse primero a Florencia y poco después a Roma, fue la que le salvó la vida. La tarde del 14 de noviembre de 1943, como venganza por el asesinato de Guido Ghisellini, feredale de la ciudad, fueron detenidos por un escuadrón fascista 74 ferrareses, entre los cuales se encontraban antifascistas declarados y judíos. Esa tarde llamaron a casa de Giorgio Bassani. Cuando la portera les dijo que no estaba, entraron igualmente. No podían creerse que hubiera podido escapar. Inspeccionaron toda la casa, poniendo todo patas arriba, pero no encontraron nada. Había escapado, y gracias a esto no estuvo entre las once personas que fusilaron en la noche conocida como del Ecccidio de Castel Estense

Se casa con Valeria Sinigallia y entra en la clandestinidad en Roma donde transcurrirá toda su vida como escritor y hombre  público.

Su peripecia personal queda reflejada en “El jardín de los Finzi Contini”, la historia del cerco y el posterior exterminio de una familia judía de Ferrara.

En 1944 nace su hija Paola y publica su poema Storie dei poveri amanti e altri versi. En 1947 aparece una nueva colección de versos con el título Te lucis ante. Un año más tarde Marguerite Caetani, fundadora de la revista Botteghe Oscure lo invita a su redacción. Nace su hijo Enrico en 1949 y colabora en la escenificación de la película de su amigo Mario Soldati y Michelangelo Antonioni.

En 1951 publica Un'altra libertà y de este año a 1954 fue profesor en la Scuola d'Arte Juana Romani de Velettri en las afueras de Roma. En 1953 publica Passeggiata prima di cena y dos años más tarde  Gli ultimi anni di Clelia Trotti. También en 1955 entra en la redacción de la revista Paragone, donde conoce a Pier Paolo Pasolini.

En 1956 fundó la asociación Italia Nostra para la conservación de los bienes culturales, artísticos y naturales italianos. El nombre de Giorgio Bassani se hizo famoso en 1956 a raíz de la publicación de su relato Cinque storie ferraresi (“Cinco historias de Ferrara”), que recibe el Premio Strega, máximo galardón literario en Italia.

En 1957 la Academia Nacional de Arte Dramático “Silvio D’Amico” le encarga la cátedra de Historia del Teatro, en la que permanece hasta 1967. En 1958 publicó Gli occhiali d’oro centrado en el tema de la homosexualidad como motivo de marginación. En 1960 publicó Una notte del '43 e Le storie ferraresi, que recoge lo mejor de su producción narrativa y clausura la revista Botteghe Oscure.

Recibe en 1962 el Premio Viareggio. Como consultor y director de la prestigiosa editorial Feltrinelli ayudó a que se publicase Il Gattopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa  así como que se difundiese la obra de autores extranjeros como Jorge Luis Borges y Boris Pasternak. También escribió en diarios como Il Corriere della Sera.

En 1966 es elegido presidente del jurado de la Mostra Internazionale d’Arte cinematografica di Venezia. Publica en 1967 Le parole preparate. Compra una casa frente al mar Tirreno en Maratea (Potenza), donde escribirá a lo largo de quince veranos sus poesías recogidas en Epitaffio e In gran segreto, inspirada en la relación sentimental que mantuvo con la estadounidense Anne-Marie Stelhein.

En 1968 le otorgan el Premio Nelly Sachs y un año más tarde publica L'Airone que recibe el Premio Campiello.

En 1971 la República Francesa lo nombra caballero de la Legión de Honor y viaja a Norteamérica donde pronuncia conferencias en distintas universidades de EE.UU y Canadá.

Publica L'odore del fieno en 1972, Dentro le mura en 1973 e Il romanzo di Ferrara en 1974.

En 1978 publica su última obra In gran segreto y conoce a la docente norteamericana Portia Prebys, con quien convive de 1991 al 2000, año de su muerte. Una demencia senil de tipo Alzheimer le apartó de la escritura. Su ex mujer Valeria Sinigallia, y sus hijos Paola y Enrico se enfrentaron en litigio a la nueva compañera del escritor para que se nombrase un tutor que se hiciera cargo de sus bienes

En 1982 se publica un compendio de toda su poesía bajo el título In rima e senza, a la que le otorgan al año siguiente el Premio Bagutta, y dos años más tarde aparecen sus refexiones críticas Di là dal cuore. En 1987 le conceden el Premio Pirandello y se proyecta en los cines Gli occhiali d'oro, una película dirigida por Giuliano Montaldo. En 1988 una recopilación de todas las obras de Basanni aparecen publicadas en un volumen de la selecta colección I Meridiani de Mondadori. Y finalmente en 1992 Bassani recibe el Premio Faltrinelli por su carrera literaria. 

El 13 de abril de 2000 Giorgio Bassani fallece en Roma y, por su expresa voluntad testamentaria, es sepultado en el cementerio judío de la via delle Vigne en Ferrara, junto a los muros que él, como presidente de Italia Nostra, había prometido restaurar. 

Como poeta y novelista vinculado al neorrealismo literario italiano, Giorgio Bassani mantuvo una posición comprometida y crítica contra cualquier forma de extremismo. Fue un extraordinario narrador. Sus historias ponen de manifiesto su capacidad de observación, el retrato psicológico, el cuidado por el detalle, la escritura clara y transparente pese a la abundancia de largas frases y digresiones. El tratamiento lingüístico del dolor existencial y de la soledad por medio de la memoria afectiva y un discreto simbolismo genera en la narración una intensidad emocional fuera de lo común.


El jardín de los Finzi-Contini, la más conocida de las obras de Bassani, considerada por muchos su obra maestra, y que la adaptación de Vittorio de Sica contribuyó a popularizar todavía más. No le falta nada para ser obra maestra: bien escrita, personajes interesantes, complejos, creíbles, retratados con sensibilidad y maravillosamente bien estructurada.

Con Los lentes de oro empieza a encontrar su estilo, de frases más sencillas y clásicas que en el primer libro; Detrás de la puerta a primera vista se nos antoja la historia que más flojea, aunque uno piensa que el libro hace honor a su título y sugiere más de lo que revela; La garza, extraordinaria crónica de un día en la vida del terrateniente Limentani, desencantado de la vida, atemorizado por el creciente envalentonamiento de los campesinos, y que se ha cansado de dejarse llevar; o El olor del heno, donde nos encontramos con unos relatos que a veces dan la sensación de no ser más que bocetos. Las obras reunidas en La novela de Ferrara, cuya edición príncipe publicó Mondadori en 1974, reeditándola con ultimísima revisión del autor en 1980, no parecen distanciarse del canon decimonónico.


MAG/03.04.2017



domingo, 26 de marzo de 2017

Isaak Bábel





Isaak Emmanuílovich Bábel, (Исаа́к Эммануи́лович Ба́бель), nació el 13 de julio de 1894 en una familia de comerciantes judíos de Odessa (Imperio Ruso). En 1897 la familia se trasladó a Nikolayev, un pequeño pueblo cerca de Odessa.

El 17 de octubre de 1905 el zar Nicolás II decretó el Manifiesto de Octubre que establecía libertades civiles para todos sus súbditos, lo que la comunidad judía de Odessa interpretó como una mayor libertad y un menor anti-semitismo en el Imperio Ruso. Al día siguiente los judíos lo celebraron manifestándose en las calles de manera pacífica, pero pronto se formó una contramanifestación que identificaba a los judíos como la raiz de los problemas rusos. El día 19 se desencadenó la violencia en el centro de la ciudad y en los pueblos vecinos durante tres días, y el pogromo causa la muerte de un millar de judíos, entre ellos su abuelo Shoyl, y la pérdida de 1400 negocios que llevaron a la pobreza a 3000 familias judías. Unos vecinos cristianos escondieron al niño Isaak en un palomar, desde donde presenció los disturbios que contaría más tarde en История моей голубятни (“Historia de mi palomar”), publicada en 1925 y que se la dedicaría a su protector Gorki.

El cupo para ingresar en el grado preparatorio de la Escuela de Comercio en Odessa era de solo dos plazas para los niños judíos y había 40 candidatos. Isaak sacó en matemáticas y ruso la máxima nota, pero la rica familia Ephrussi (ver La liebre con ojos de ámbar de Edmund de Waal) sobornó al profesor e Isaak fue rechazado. En casa, con la ayuda de su padre cumplió el currículo de dos años escolares, presentádose a los exámenes del primer grado, que aprobaría al año siguiente, en 1905. Estudió el Talmud, aprendió yiddish y, además de ruso y ucraniano, adquirió un buen conocimiento de la lengua y la literatura francesa, gracias a su profesor bretón. Flaubert y Maupassant son autores que van a tener una gran influencia en su estilo literario. Durante dos años, comenzó a escribir sus primeros cuentos en francés, sin alcanzar reconocimiento. 

En 1911, después de tratar de postular en vano a la Universidad de Odesa (donde también se le impidió el ingreso por razones de "cuota para judíos"), Bábel ingreso en el Instituto de Comercio de Kiev, donde conoció a su futura esposa, Yevguenia Borisovna Gronfein, que se graduaría en 1917.

Terminados sus estudios, Bábel viajó a Kiev e ignorando la prohibición para los judíos de residir fuera de la Zona de Asentamiento, se trasladó, sin Yevguenia, en 1915 a Petrogrado (nombre de San Petersburgo desde el 31 de agosto de 1914). Se ocultaba de la policía en un sótano habitado por un camarero borracho. Comenzó a llevar sus creaciones a las editoriales que se las rechazaban hasta que a finales de 1916, Babel se reunió con Gorki, quien le publicó en su revista literaria Летопись (“Crónicas”) sus primeros cuentos escritos en ruso, que algunos calificaron de obscenos. Gorki le recomienda abandonar durante un tiempo la literatura para ganar conocimiento de la vida recorriendo mundo. Bábel reconocería más tarde que a aquel encuentro se lo debía todo.

Isaak Bábel apoya la Revolución tanto en febrero de 1917 como en octubre, alistándose en el Ejército Rojo. De acuerdo con su relato Дорога (“La carretera”) sirve como soldado en el frente rumano. A principios de diciembre deserta, dirigiéndose a Petrogrado para trabajar, a principios de 1918, como traductor en el Departamento Exterior de la ЧК (Checa), organización cuyo cometido era «suprimir y liquidar», con amplísimos poderes y casi sin límite legal alguno, todo acto «contrarrevolucionario» o «desviacionista». Poco después ocupa sendos puestos en el Comisariado del Pueblo para la Educación y en el Centro Requisitorio de Alimentos.

En marzo de este año Bábel escribe como reportero en el periódico menchevique de Gorki Новая жизнь (“Nueva Vida”) hasta que es clausurado en julio por orden de Lenin.

El 9 de agosto de 1919 Bábel se casó en Odessa con la pintora Yevguenia Gronfein.

En la primavera de 1920, por recomendación de Mihaila Koltsova, Isaak Bábel, bajo el nombre de Cyril Vasilyevich Lyutova, es enviado como corresponsal de guerra con el Primer Ejército de Caballería a las órdenes del mariscal Semión Budionni en la guerra civil rusa, entre las tropas blancas y el ejército rojo. Participa activamente en el frente de Polonia y reflejó los horrores del conflicto armado entre rusos y polacos en su Конармейский Дневник 1920 года (“Diario de 1920”), publicado por el Departamento de Política del Primer Ejército de Caballería. Estos relatos constituyen la base de su libro más famoso Конармия (”Caballería Roja" ). La crudeza de las descripciones provocan rechazo en el propio mariscal Budionni y, gracias a la intervención de Gorki, el libro pudo ser publicado. Jorge Luis Borges calificaba así “Caballerìa Roja”: La música de su estilo contrasta con la casi inefable brutalidad de ciertas escenas. Una de los historias, Sal, alcanza una gloria aparentemene reservada a los poemas y rara vez conseguida en prosa: muchas personas lo saben de memoria.

En 1922 Bábel trabajó como corresponsal en el periódico de Tiflis Заря Востока (“El amanecer del Este”) y en uno de sus artículos manifestó su pesar porque la controvertida política económoca de Lenin no se hubiese implementado más ampliamente. Más tarde fue nombrado miembro del Comité Provincial de Odessa, mientras redactaba sus “Cuentos de Odessa”, colección de relatos que describen con ironía la gente pequeña, las aguas poco profundas y el inframundo judío de Odessa. Basándose en estas historias, Bábel escribió la obra de teatro Закат (“El crepúsculo”), que en su representación en el Teatro de Arte de Moscú recibió críticas por su actitud contradictoria y tolerante con la burguesía, lo que la llevó a ser retirada de cartel. Sin embargo, Boris Pasternak reaccionaba con estas palabras: Ayer leí “El crepúsculo” y casi por primera vez en mi vida me di cuenta de que la condición de judío, como un hecho étnico, es un fenómeno de positiva importancia carente de problemas y lleno de fuerza. Por su parte, el cineasta Sergey Eisenstein se declaraba admirador de “El crepúsculo” y la comparaba a las novelas de Émile Zola  por iluminar las relaciones capitalistas a través de la experiencia de una familia.

Bábel fue también jefe de redacción de la Séptima Editorial Soviética y redactor en la Editorial del Estado en Ucrania.

Hacia 1925 el matrimonio de los Bábel se deterioró por las infelidades de él y el rechazo al comunismo de Yevgenia, quien emigró a París. Bábel las visitó varias veces en París, aunque inició un romance con Tamara Kashírina, con la que tuvo un hijo, Emmnanuil. Tras la ruptura entre Isaac y Tamara, ésta se casó con el también escritor Vsevolod Ivanov. Emmanuil Bábel cambiaría su nombre por el de Mijáil Ivanov.

Tras la separación de Tamara Kashirina, Bábel intentó reconciliarse con Yevgenia, quien en 1929 dio a luz en París a su hija Nathalie Babel-Brown, quien se convertiría en la editora de la obra completa de su padre desde los Estados Unidos.

A partir de julio de 1927, Bábel pasó quince meses en Europa Occidental, vistando Alemania, Bélgica y Francia. En Berlín conoció a Evgenia Khayutina-Gladun, traductora de la Embajada soviética, quien se convirtió en su amante. Más tarde Evgenia se casaría con Nikolái Yezhov, lugarteniente de Stalin, director de la policía secreta soviética y símbolo de las grandes purgas en la década de 1930 denominada ezhóvschina (unos dos millones de víctimas).

En 1928 se publicó la versión francesa de “La Caballería Roja” y en 1929 la versión inglesa. La calidad de las obras de Bábel, impulsada por la popularidad de Caballería Roja, le ganaron la fama entre los escritores de la Unión Soviética, convirtiéndolo en uno de los pocos soviéticos que podían disfrutar de privilegios como una villa en la colonia de los escritores, Peredelkino, a unos 30 km de Moscú.

En 1930 Stalin decretó que todos los escritores y artistas debían adaptar sus obras al ‘realismo socialista’. Mientras muchos escritores soviéticos, aterrorizados, reescribían sus obras para conformarlas con los deseos de Stalin, Bábel fue alejándose paulatinamente de la vida pública. Fue entonces acusado de baja productividad, pero él se sentía protegido por su amigo Ilya Ehrenburg y creía que en seis meses las autoridades se olvidarían del formalismo.
En 1932 Bábel conoció a una siberiana no-judía de nombre Antonina Pirozhkova con la que acordó un matrimonio de hecho, del cual nació una hija de nombre Lydia Bábel, que en la actualidad reside en los Estados Unidos. Antonina era una gran lectora, pero Bábel observó que algunos de los libros no merecían su tiempo, así que le preparó su lista de autores por él recomendada: Homero, Heródoto, Lucrecio, Suetonio, Erasmo, Rabelais, Cervantes, Swift, Coster, Stendhal, Mérimée y Flaubert.

En el verano de 1935 Isaak Bábel viajó a París, formando parte de una delegación de escritores soviéticos que asistió al Congreso Internacional de Escritores. Fue su última oportunidad para permanecer en Europa, que más tarde laentaría no haber aprovechado.

En venganza por la relación de Bábel con su esposa, Yezhov ordenó que el escritor estuviese bajo permanente vigilancia, siendo aquél informado que Bábel difundía rumores sobre la muerte sospechosa de Gorki a instancias de Stalin. También supo que Bábel elogiaba a Trotski como un hombre de fuerte personalidad y encanto que nadie que lo conociese podía ignorar. Es entonces cuando un buen número de conocidos de Bábel son arrestados, ejecutados o desaparecidos en el Gulag. En octubre de 1938, Evgenia, la antigua amante de Bábel y esposa de Yezhov se suicida en el manicomio donde fue encerrada, un par de años antes de que su marido fuese fusilado.

En la madrugada del 15 de mayo de 1939 cuatro agentes de la NKVD, a las órdenes de Yezhov, llamaron a la puerta del apartamento de los Bábel en Moscú y, al no encontrar al escritor, pidieron que Antonina Pirozhkova los acompañase a la dacha de Peredelkino. Allí pusieron bajo arresto a Isaak Bábel como persona non-grata en la Unión Soviética, y en coche partieron para la prisión de Lubianka. Lo acusaron de trotskismo, de espiar para Francia y Austria, de ser el informante de André Malraux en la aviación soviética y por sus vínculos con la esposa del "enemigo del pueblo". En los primeros interrogatorios Bábel lo negó todo, pero tras la probable tortura durante tres días, confesó todo lo que su interrogador le sugirió llegando a decir que eran partícipes de la conspiración Segey Eisenstein, Solomon Mijoels e Ilya Ehrenburg. Isaak Bábel fue borrado de las enciclopedias literarias y de los libros de texto y su nombre no se podía mencionar en público. 

Desde la cárcel escribió a Beria, lugarteniente de Yezhov, pidiéndole que le devolvieran los manuscritos que los agentes de la NKVD se había llevado. En octubre de 1939, Bábel fue de nuevo sometido a interrogatorio y negó su testimonio anterior. El juicio tuvo lugar en las habitaciones privadas de Beria el 26 de enero de 1940 y duró veinte minutos. Bábel declaró que nunca había sido un espía, que nunca cometió acto alguno contra la Unión Soviética, que había sido forzado a falsas acusaciones contra él mismo y contra otros, y que pedía solo una cosa: que le dejasen terminar su obra. La sentencia estaba redactada de antemano condenando a Isaak Bábel a ser fusilado sin dilación, siendo ejecutado en secreto al día siguiente. Su cuerpo fue arrojado a una fosa común en el Cementerio de Donskoi en la que se hallaban los restos de Nikolái Yezhov y otras víctimas de la Gran Purga. Se informó falsamente a su familia que había muerto bajo custodia 17 de marzo 1941.

Tras la caída de la Unión Soviética se fijó una placa en el cementerio de Donskoi con el siguiente texto: “Aquí yacen los restos de las víctimas inocentes, torturadas y ejecutadas por replesalias políticas. Que nunca sean olvidadas”.


Obras más destacadas:

Historia de mi palomar
Diario de 1920
Caballería Roja
Cuentos de Odessa
El crepúsculo
María



MAG/27.03.2017